Mi práctica artística explora el comportamiento humano, los imaginarios contemporáneos y las formas en que construimos sentido frente a contextos de incertidumbre, exceso y transformación. Me interesa observar cómo vivimos, qué deseamos, qué sistemas sostenemos y qué ficciones inventamos para atravesar la realidad.
Trabajo con imagen, texto, espacio y construcción de atmósferas. Aunque muchas veces parto de la pintura, no concibo las obras como piezas aisladas, sino como parte de sistemas más amplios, cercanos a la instalación, la escena o el dispositivo sensorial. Mi formación y experiencia en teatro, dirección de arte, escenografía y montaje de exhibiciones atraviesan profundamente mi manera de producir: cada proyecto busca construir una experiencia, una tensión o un clima específico.
Me atraen el caos, la contradicción, el erotismo, la espiritualidad, la cultura digital y las formas en que lo político y lo íntimo se entrelazan en la vida cotidiana. Trabajo con imágenes, símbolos y situaciones que oscilan entre lo absurdo, lo vulnerable, lo apocalíptico y lo festivo.
Entiendo cada proyecto como un espacio donde conviven crítica, humor, incomodidad y deseo; un lugar donde el colapso también puede convertirse en ritual, ficción o posibilidad de transformación.